El uso de suplementos es cada vez más habitual entre personas que entrenan en el gimnasio o practican algún tipo de deporte. Hoy en día es fácil encontrarlos por todas partes y verlos recomendados como si fueran imprescindibles para mejorar el físico o tener mayor rendimiento.
A esto se suma la influencia de las redes sociales. En redes abundar perfiles que presentan determinados suplementos como atajos rápidos para conseguir resultados en menos tiempo. El problema es que muchos de estos mensajes simplifican en exceso la realidad y muestran productos como soluciones universales, sin explicar cómo funcionan ni si son adecuados para todos los objetivos.
El resultado es que las personas acaban eligiendo suplementos que no encajan con lo que buscan, que pueden resultar poco eficaces para su caso concreto o que no ofrecen una mejora real frente a otras opciones.
En este post repasaremos los 10 mitos del fitness más comunes sobre la suplementación, con el objetivo de que estés bien informado y puedas tomar buenas decisiones sin afectar a tu bolsillo.
Mito 1: Cuantos más suplementos tomes, mejores resultados tendrás.
Este es uno de los mitos del fitness más comunes cuando te interesas por la suplementación deportiva. Es fácil creer que cuantos más productos tomes, obtendrás mejores resultados.
El cuerpo no mejora por acumular suplementos. Cada producto cumple una función concreta y, cuando esa necesidad ya está cubierta, añadir más no aporta beneficios extra. De hecho, suele ocurrir justo lo contrario: el suplemento deja de ser eficaz para tu objetivo.
Otro de los errores es comenzar a suplementarse sin tener una idea clara. Si tienes una alimentación desordenada, duermes poco o tus entrenamientos no están bien planteados, los suplementos no compensarán estas carencias.
Además, cada suplemento tiene una dosis adecuada. Superarla no mejora los resultados y, en muchos casos, hace que el producto sea menos efectivo o poco apropiado para tus objetivos.
Por eso, lo más recomendable es simplificar y elegir con criterio. Normalmente, funciona mejor:
• Usar solo los suplementos que encajan con tus necesidades.
• Utiliza las dosis adecuadas.
• Ser constante.
¿Estás comenzando y quieres aprender más antes de suplementarte? Nuestro post sobre los mejores suplementos para deportistas principiantes puede resultarte útil.
Mito 2: Los suplementos sustituyen una buena alimentación.
Cuando empiezas a usar suplementación deportiva, es normal pensar que ciertos productos pueden ocupar el lugar de una comida o compensar una mala alimentación.
Los suplementos pueden ser un apoyo puntual, pero nunca deberían convertirse en un sustituto. Una alimentación equilibrada te proporciona energía, vitaminas, minerales, fibra y otros elementos que trabajan en conjunto. Ningún suplemento puede reproducir todo eso por sí solo, por muy completo que parezca. Utilizar suplementos como reemplazo de comidas puede acabar generando carencias nutricionales y hábitos poco sostenibles a largo plazo. Además, apoyarse en ellos para intentar corregir una dieta desordenada no mejora el rendimiento ni la salud y, en muchos casos, acaba generando frustración.
La suplementación tiene sentido cuando cubre aquello a lo que la alimentación no llega por falta de tiempo o por necesidades concretas.
Mito 3: Todos los suplementos funcionan igual y sirven para todo el mundo.
A simple vista, muchos suplementos parecen iguales. Tienen nombres similares, prometen resultados parecidos y se presentan como si diera lo mismo elegir uno u otro. Sin embargo, en la práctica existen diferencias claras que influyen en los resultados.
No todos los suplementos tienen la misma calidad ni están formulados de la misma manera. El origen de los ingredientes, las dosis reales o la forma en la que se combinan marcan la diferencia. Por eso, dos productos pensados para un mismo objetivo pueden ofrecer resultados muy distintos.
Además, la respuesta del cuerpo no es igual en todas las personas. Hay varios factores que hacen que un suplemento funcione de forma diferente según el caso:
• La alimentación habitual.
• El tipo de entrenamiento que llevas.
• El nivel de actividad diaria.
• El momento en que tomas el producto.
Por este motivo, la suplementación no debería basarse en comparaciones ni en recomendaciones generales. Lo más eficaz es elegir los productos que realmente encajan con tu situación y prestar atención a su composición y uso.
Mito 4: Los quemagrasas hacen bajar de peso sin cambiar hábitos.
Otro de los errores más comunes en la suplementación fitness es pensar que un quemagrasas, por sí solo, puede hacerte perder peso. La verdad es que no existe ningún suplemento capaz de quemar grasa sin que haya cambios en el estilo de vida. Para que se produzca una pérdida de grasa real y un cambio en la composición corporal, es necesario que se dé un déficit calórico.
La base de la pérdida de peso siempre será una buena alimentación, junto con ejercicio y descanso adecuados. Cuando estas variables están bien organizadas, entonces sí puede tener sentido utilizar algún suplemento como apoyo, ya sea para aumentar ligeramente el gasto energético o para ayudar a controlar el apetito.
Mito 5: La proteína en polvo es peligrosa para la salud.
La proteína es un nutriente básico que tu cuerpo necesita a diario. Lo puedes encontrar en alimentos comunes como la carne, el pescado, los huevos, los lácteos o las legumbres.
Ahora bien, la proteína en polvo no es más que esa misma proteína, obtenida a partir de estas fuentes y presentada en un formato concentrado para facilitar su consumo cuando no siempre resulta práctico llegar a las cantidades necesarias solo con comida.
En personas sanas, consumir proteína en polvo en cantidades adecuadas no supone un problema para la salud. No daña los riñones ni el hígado si no existe una patología previa. El miedo suele aparecer cuando se confunde un uso normal con consumos excesivos y prolongados sin control, que son situaciones muy distintas.
Usada correctamente, la proteína en polvo puede aportar beneficios dentro de una rutina activa, como:
• Ayudar a conseguir la cantidad de proteína que el cuerpo necesita.
• Mejorar la recuperación muscular.
• Contribuir al desarrollo de la musculatura.
• Facilitar la ingesta de proteína en días con poco tiempo o mayor demanda física.
• Complementar la alimentación sin necesidad de aumentar grandes volúmenes de comida.
Eso sí, la clave está en cómo se utiliza. Este suplemento no está pensado para sustituir comidas completas ni para tomarse sin un objetivo claro, sino como un apoyo dentro de una alimentación equilibrada y un plan de entrenamiento bien estructurado. Si estás dando tus primeros pasos en el mundo del fitness y buscas un buen producto el 100% Whey Gold Standard de Optimum Nutrition es ideal. Se trata de una proteína de suero de leche que combina aislado, concentrado y péptidos de suero, lo que favorece una buena absorción y un perfil completo de aminoácidos.
Mito 6: Solo necesitas suplementos si entrenas muy duro.
Una de las falsas creencias de los suplementos deportivos es que solo están pensados para personas que entrenan a un nivel muy alto o son deportistas profesionales. No obstante, las necesidades del cuerpo no dependen solo de la intensidad del entrenamiento. Existen factores como el ritmo diario, el estrés, el descanso irregular o la falta de tiempo para cuidar la alimentación.
De ahí que haya personas que entrenan pocas veces a la semana y aun así notan falta de energía, recuperación lenta o dificultades para cubrir ciertos requerimientos básicos. En esos casos, algunos suplementos pueden servir como apoyo para completar lo que no siempre se consigue a través de la alimentación.
La suplementación tampoco se limita a escenarios deportivos exigentes. Su uso está presente cuando el objetivo es mantener un buen estado nutricional, facilitar la recuperación o evitar carencias, sin importar el nivel de exigencia del entrenamiento.
Mito 7: Tomar suplementos es necesario para ganar músculo y disminuir el peso.
Muchas personas al empezar a entrenar quieren ganar músculo y reducir grasa en poco tiempo. La realidad es que estos resultados no dependen de un producto concreto, sino de cómo está planteada tu rutina en conjunto.
Lo que te permite ganar músculo y reducir grasa es:
• Un entrenamiento estructurado.
• Una alimentación adecuada a tus objetivos.
• Buen descanso.
Los suplementos pueden ser un apoyo en determinadas etapas, sobre todo cuando cuesta cubrir ciertos requerimientos con la alimentación.
El error aparece cuando se les da un papel principal. Por sí solos, no construyen músculo ni hacen perder grasa, sino que funcionan como una herramienta secundaria dentro de un plan bien organizado.
Mito 8: La creatina no es natural y solo sirve para aumentar músculo en culturistas.
Este es uno de los suplementos más conocidos y, al mismo tiempo, el que más mitos del fitness causa. A menudo se piensa que la creatina no es natural o que solo tiene sentido si el objetivo es ganar mucha masa muscular.
La creatina es una sustancia que el cuerpo produce de forma natural y que participa directamente en la obtención de energía a nivel celular. Como suplemento, su uso está ampliamente estudiado y no tiene relación con los esteroides ni con efectos hormonales.
Más allá de su asociación con la fuerza y la masa muscular, la creatina destaca hoy por otros beneficios, como:
• Mejorar la disponibilidad de energía rápida, ayudando a rendir mejor en esfuerzos cortos e intensos.
• Reducir la fatiga en entrenamientos repetidos o sesiones exigentes.
• Permitir una mayor recuperación entre sesiones.
• Apoyar la función cognitiva, especialmente en tareas que requieren atención y memoria.
• Contribuir al mantenimiento de la salud metabólica, al participar en procesos energéticos del organismo.
• Ayudar a mantener el rendimiento en personas activas, incluso cuando el entrenamiento no es de alta intensidad.
Por todo esto, la creatina no es exclusiva del culturismo. Puede ser útil para personas que entrenan de forma recreativa, practican deportes de equipo, realizan entrenamientos funcionales o buscan mejorar su nivel físico y mental.
Dentro de la suplementación con creatina, lo más recomendable es optar por creatina monohidrato, ya que es la más respaldada y estudiada. Un ejemplo es la Creatine Monohydrate de Amix, una creatina micronizada que destaca por su buena disolución y facilidad digestiva.
Otra opción muy valorada es la Creatine Monohydrate Creapure de Vitobest, elaborada con creatina monohidrato pura bajo el sello Creapure®, conocida por su alto nivel de calidad y control.
De nuestro blog, te puede interesar el post sobre diferentes tipos de creatina y cuál es la mejor para ti.
Mito 9: Los suplementos sustituyen el descanso y la recuperación
Puedes pensar que, si tomas ciertos suplementos deportivos, vas a compensar el dormir poco o entrenar sin respetar los tiempos de descanso. Por el contrario, la recuperación es un proceso natural que depende de cómo cuidas tu cuerpo fuera del entrenamiento, no de lo que tomes antes o después.
Un descanso adecuado es clave porque permite:
• Mejorar la recuperación muscular después de mucho esfuerzo .
• Mantener buenos niveles de energía.
• Ayudar a la adaptación del cuerpo al entrenamiento.
• Reducir el cansancio Los suplementos pueden acompañar este proceso, pero no lo sustituyen.
Mito 10: Tomar suplementos es tirar el dinero
Como ultimo mito del fitness, queda la pregunta: ¿los suplementos son realmente un gasto innecesario? En muchos casos, esta idea aparece después de haberlos usado sin un objetivo claro o esperando resultados que no dependen solo de la suplementación.
Los suplementos, por sí solos, no generan grandes cambios. Su utilidad depende de cómo se integran dentro de una rutina bien organizada. Cuando se eligen con criterio y responden a una necesidad concreta, pueden ser una inversión útil. Cuando no, simplemente dejan de tener sentido.
Antes de comprar, debes hacerte una pregunta: ¿lo necesito y para qué objetivo concreto? En FitnessZone encontrarás información clara y una selección de suplementos pensados para ayudarte a elegir con criterio y aprovechar mejor tu inversión.